La densitometría ósea es una prueba de imagen que se utiliza para medir la densidad ósea y determinar si tienes osteoporosis o si tienes un mayor riesgo de sufrir una fractura ósea. La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos se vuelven frágiles y pueden romperse con facilidad, incluso con caídas menores o con el esfuerzo cotidiano. Aunque la osteoporosis es más común en las mujeres mayores, también puede afectar a los hombres y a las personas de cualquier edad.
La densitometría ósea se realiza mediante una máquina llamada densitómetro. La máquina envía ondas de sonido a través del hueso y mide la cantidad de ondas que regresan. Los resultados se comparan con los de una persona joven y saludable de la misma edad y del mismo sexo para determinar si tienes una densidad ósea normal o si tienes osteoporosis o un mayor riesgo de sufrir una fractura ósea.
Aunque la densitometría ósea es una prueba segura y no invasiva, es importante tener en cuenta que no es necesario someterse a esta prueba con regularidad. La frecuencia óptima para someterse a una densitometría ósea depende de tu edad, tu historial médico y tus factores de riesgo individuales. Es posible que te recomienden realizar la prueba con más frecuencia si tienes un mayor riesgo de padecer osteoporosis o si estás tomando medicamentos que pueden afectar la densidad ósea.
Factores de riesgo para la osteoporosis incluyen ser mayor de 65 años, ser una mujer postmenopáusica, tener antecedentes familiares de osteoporosis, tener una dieta baja en calcio y vitamina D, tener un estilo de vida sedentario y consumir grandes cantidades de alcohol o tabaco. Si tienes alguno de estos factores de riesgo o si tienes preguntas o inquietudes acerca de cuándo debes someterte a una densitometría ósea, habla con tu médico o un profesional de la salud.
Es importante recordar que la densitometría ósea es solo una de las pruebas que se utilizan para evaluar la salud ósea. Además de someterse a una densitometría ósea, es importante mantener una dieta saludable rica en calcio y vitamina D, hacer ejercicio regularmente y evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
