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  • ¿Qué especialidades puedes encontrar en la Clínica Ángeles?

    La Clínica Ángeles, parte del Grupo Empresarial Ángeles, se distingue por ofrecer un portafolio amplio y diverso de especialidades médicas. Cada área está respaldada por profesionales certificados, tecnología de última generación y protocolos de atención que buscan garantizar tratamientos integrales y personalizados. A continuación, se describen las principales áreas médicas disponibles en esta institución.

    Especialidades cardiovasculares y cardiología intervencionista

    clinicLa cardiología en la Clínica Ángeles abarca desde valoraciones de medicina preventiva hasta procedimientos complejos de intervencionismo. En esta área encontrarás:

    • Cardiología clínica, con estudios de esfuerzo, electrocardiogramas y monitoreo ambulatorio.

    • Intervencionismo cardiaco, para angioplastias, colocación de stents y estudios hemodinámicos.

    • Electrofisiología, enfocada en el diagnóstico y tratamiento de arritmias mediante ablaciones.

    La disponibilidad de laboratorios de cateterismo con tecnología de imagen de alta resolución permite una atención oportuna en pacientes con síndrome coronario agudo y otras patologías del corazón.

    Atención oncológica integral

    La oncología de la Clínica Ángeles incluye diagnóstico, tratamiento y seguimiento de neoplasias. Entre los servicios se encuentran:

    • Oncología médica, con protocolos de quimioterapia personalizada y manejo de efectos secundarios.

    • Radioterapia de precisión, utilizando aceleradores lineales de última generación y técnicas como IMRT (radioterapia modulada por intensidad).

    • Diagnóstico molecular, con pruebas que identifican biomarcadores y guían terapias dirigidas.

    El centro oncológico trabaja de la mano con cirujanos especializados y equipos multidisciplinarios para ofrecer planes de tratamiento que mejoren la supervivencia y la calidad de vida.

    Pediatría y neonatología

    Para la atención de los más pequeños, la Clínica Ángeles cuenta con:

    • Pediatría general, con seguimiento de crecimiento y vacunas.

    • Neonatología, que brinda cuidados intensivos a recién nacidos prematuros o con condiciones críticas.

    • Unidad de cuido intensivo pediátrico, con ventilación asistida y soporte hemodinámico.

    Los espacios pediátricos están diseñados pensando en la comodidad de niños y padres, con áreas de juego, personal especializado y atención 24/7 en caso de urgencia.

    Neurología y neurocirugía

    La salud del sistema nervioso se atiende mediante:

    • Neurología clínica, para el diagnóstico de enfermedades como epilepsia, migraña y trastornos del movimiento.

    • Neurocirugía, con intervenciones complejas como tumores cerebrales, malformaciones vasculares y hernias de disco.

    • Electroencefalografía y monitoreo de potenciales evocados, para evaluar la función neuronal.

    La sinergia entre neurólogos y neurocirujanos, apoyada por unidades de imagen funcional (resonancia magnética y PET), favorece resultados quirúrgicos más precisos.

    Ginecología, obstetricia y reproducción asistida

    La Clínica Ángeles ofrece atención especializada a la salud femenina a través de:

    • Ginecología preventiva, con papanicolaou, colposcopía y manejo de trastornos menstruales.

    • Obstetricia, apoyada por sala de partos y cuidados neonatales para embarazos de alto riesgo.

    • Fertilidad, con clínicas de reproducción asistida que incluyen inseminación intrauterina y fertilización in vitro.

    Los programas de salud reproductiva integran asesoría nutricional, psicológica y seguimiento ecográfico.

    Ortopedia, traumatología y medicina del deporte

    Para el sistema musculoesquelético, se cuenta con:

    • Ortopedia general, atendiendo fracturas, luxaciones y enfermedades degenerativas.

    • Traumatología deportiva, enfocada en lesiones de ligamentos, meniscos y tendones.

    • Artroscopia y prótesis de rodilla o cadera, utilizando técnicas mínimamente invasivas.

    El área de rehabilitación complementa la recuperación mediante fisioterapia, terapia ocupacional y programas de readaptación funcional.

    Dermatología y medicina estética

    La dermatología en esta clínica comprende:

    • Dermatología clínica, para enfermedades como psoriasis, dermatitis y cáncer de piel.

    • Dermatología estética, con procedimientos de láser, peelings químicos y tratamiento de cicatrices.

    • Fototerapia y criocirugía, para lesiones superficiales como verrugas y queratosis.

    Los especialistas trabajan con equipos renovados y protocolos centrados en la salud dermatológica a largo plazo.

    Oftalmología y cirugía refractiva

    La salud visual se aborda con:

    • Evaluaciones de retina y glaucoma, mediante OCT (tomografía de coherencia óptica) y campimetría.

    • Cirugía refractiva, incluyendo LASIK y lentes fáquicas para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo.

    • Implantes de lente intraocular, para cataratas o presbicia.

    La clínica cuenta con quirófanos equipados con microscopios quirúrgicos y sistemas de navegación ocular.

    Gastroenterología y hepatología

    En esta área se ofrecen:

    • Endoscopia digestiva alta y baja, con videoendoscopios de alta definición para diagnóstico y toma de biopsias.

    • Tratamiento de enfermedades hepáticas, como hepatitis y cirrosis, con terapias farmacológicas avanzadas.

    • Nutrición clínica, con soporte para trastornos metabólicos y malabsorción.

    Los planes de atención incluyen seguimiento interdisciplinario con nutricionistas y cirujanos digestivos.

    Endocrinología, metabolismo y salud renal

    Para el control de sistemas hormonales y metabólicos, dispones de:

    • Manejo de diabetes, con monitores continuos de glucosa y educación en autocuidado.

    • Tratamiento de tiroides, con pruebas de función y cirugía tiroidea cuando es necesario.

    • Nefrología, con unidad de diálisis peritoneal y hemodiálisis.

    El equipo de endocrinólogos coordina planes de nutrición, ejercicio y farmacoterapia para condiciones crónicas.

    Unidades de alta especialidad y apoyo diagnóstico

    Además de las áreas mencionadas, la Clínica Ángeles dispone de:

    • Unidad de cuidados intensivos (UCI), para adultos, pediátrica y neonatal.

    • Trasplantes de órganos, como riñón, hígado y médula ósea.

    • Servicio de urgencias 24/7, con triage avanzado y salas de choque.

    • Laboratorio clínico automatizado y imagenología avanzada, con resonancia, tomografía multicorte y PET-CT.

    Estos servicios de apoyo permiten la atención continua y el diagnóstico preciso de enfermedades en cualquier etapa.

    La diversidad de especialidades en la Clínica Ángeles, junto con un enfoque multidisciplinario, garantiza que cada paciente reciba una atención médica completa y de alta calidad, adaptada a sus necesidades específicas.

     

  • ¿La recuperación es más rápida con la cirugía robótica? Descúbrelo aquí

    La adopción de la cirugía robótica ha transformado la forma en que se llevan a cabo numerosos procedimientos quirúrgicos, destacándose por su precisión y por la mejora en los resultados clínicos. Uno de los aspectos más valorados por pacientes y médicos es el tiempo de recuperación tras una intervención asistida por robot. A continuación, se describe cómo la recuperación puede acelerarse con esta tecnología, qué factores influyen en el proceso y qué estudios respaldan estas ventajas.

    Ventajas en el tiempo de hospitalización

    La estancia hospitalaria tras una cirugía tradicional suele oscilar entre 3 y 7 días, dependiendo del tipo de operación y del estado general del paciente. En cambio, los procedimientos con sistemas robóticos permiten una mínima invasión de los tejidos, lo que reduce el trauma quirúrgico. Gracias a ello, muchos pacientes pueden recibir el alta en 24 a 48 horas, incluso en cirugías de alta complejidad como prostatectomías o histerectomías. Al acortar la estancia, se disminuye el riesgo de infecciones nosocomiales y se aligera la carga económica tanto para el paciente como para el hospital.

    Reducción del dolor postoperatorio y uso de analgésicos

    El dolor tras una cirugía está directamente relacionado con el tamaño de las incisiones y el daño a los tejidos blandos. La cirugía robótica utiliza puertos de entre 5 y 10 mm para introducir microinstrumentos, frente a incisiones de varios centímetros en la técnica abierta. Esta reducción en el tamaño de las heridas se traduce en menor inflamación y un dolor postoperatorio más tolerable. Menos molestia significa un menor consumo de analgésicos y una recuperación funcional más rápida, lo que favorece la rehabilitación temprana y mejora la satisfacción del paciente.

    Menor invasión y cicatrización acelerada

    Además de la reducción del dolor, la cicatrización de las pequeñas heridas favorece una recuperación más ágil. Las incisiones mínimas permiten que el cuerpo active sus mecanismos de reparación sin el esfuerzo de regenerar grandes áreas de piel y tejido subcutáneo. Esto no solo acelera la curación, sino que también minimiza la formación de adherencias internas y reduce la probabilidad de complicaciones como seromas o hernias en el sitio quirúrgico. En cuestión de semanas, los pacientes pueden observar cicatrices casi imperceptibles y experimentar una calidad de vida cercana a la normalidad.

    Reincorporación temprana a las actividades diarias

    Un aspecto clave de la recuperación es el retorno a las rutinas diarias: caminar, subir escaleras, tomar duchas sin restricciones y retomar actividades laborales o familiares. Gracias a la menor agresión tisular de la cirugía robótica, muchos pacientes pueden comenzar a movilizarse el mismo día de la intervención. La recuperación de la autonomía y de las funciones musculares se ve favorecida por la ausencia de dolor intenso y por la preservación de la anatomía natural, lo que impulsa la confianza del paciente y reduce el tiempo de convalecencia.

    Comparación con técnicas convencionales y laparoscópicas

    La cirugía laparoscópica convencional ya supuso un avance respecto a la técnica abierta, pero la introducción del robot añade beneficios adicionales. Al contar con brazos articulados que reproducen los movimientos de la muñeca humana con mayor amplitud y precisión, el cirujano logra realizar suturas y disecciones más cuidadosas. Estudios comparativos han demostrado que, en procedimientos similares, los pacientes operados con robot presentan una recuperación funcional más rápida que aquellos tratados por laparoscopia, especialmente en cirugías complejas donde la ergonomía del instrumento y la visión tridimensional marcan la diferencia.

    Factores que impactan la recuperación con cirugía robótica

    Aunque la tecnología favorece un proceso más ágil, la verdadera aceleración de la recuperación depende de varios elementos adicionales:

    • Estado físico previo al procedimiento: Pacientes en buen estado nutricional, sin comorbilidades severas y con masa muscular adecuada suelen recuperarse con mayor rapidez.

    • Rehabilitación temprana: Protocolos de fisioterapia precoz, basados en ejercicios de movilidad y fortalecimiento, optimizan la recuperación y previenen complicaciones como la trombosis venosa profunda.

    • Manejo del dolor multimodal: Combinar analgésicos sistémicos con técnicas de bloqueo regional o infiltraciones locales permite controlar el dolor sin depender únicamente de opioides.

    • Educación preoperatoria: Informar al paciente sobre los pasos de la recuperación, las señales de alerta y las pautas de cuidados en domicilio contribuye a una reincorporación segura y veloz.

    Evidencia clínica sobre la rapidez de recuperación

    Numerosos estudios publicados en revistas de cirugía avalan que la recuperación tras cirugía robótica es más rápida en comparación con métodos tradicionales. Por ejemplo, en prostatectomías radicales asistidas por robot, se ha observado que los pacientes retoman la continencia urinaria y la actividad sexual en un plazo menor al de la cirugía abierta. En histerectomías y resecciones de tumores digestivos, la movilidad precoz y la tolerancia a la dieta oral se alcanzan antes cuando se emplea el sistema robótico.

    Recomendaciones para optimizar la recuperación robótica

    Para maximizar los beneficios de una intervención quirúrgica asistida por robot y acortar el tiempo de recuperación, conviene:

    1. Realizar una evaluación preoperatoria integral para corregir déficit nutricionales y optimizar el estado físico.

    2. Implementar protocolos de analgesia multimodal que incluyan bloqueos locales y técnicas de manejo del dolor no opioides.

    3. Iniciar fisioterapia temprana, ya sea en el hospital o a través de programas domiciliarios supervisados.

    4. Garantizar un seguimiento cercano tras el alta, con consultas de control para ajustar el plan de recuperación y detectar a tiempo posibles complicaciones.

    Los avances de la cirugía robótica han demostrado que la recuperación puede ser significativamente más rápida y confortable, siempre que se combine la tecnología con un manejo integral del paciente antes y después de la intervención.

     

    robotic surgery

  • ¿Qué tipos de tratamientos existen para el cáncer de mama?

    breast cancerEl abordaje terapéutico del cáncer de mama se basa en una combinación de procedimientos diseñados para eliminar las células malignas, prevenir su diseminación y preservar, en la medida de lo posible, la calidad de vida de la paciente. La elección de las opciones de tratamiento depende del tipo histológico del tumor, su tamaño, la afectación de ganglios linfáticos, la presencia de receptores hormonales y el estado general de salud de la persona. A continuación se describen las principales modalidades de tratamiento disponibles.

    Intervenciones quirúrgicas en cáncer de mama

    La cirugía es, a menudo, el primer paso en el tratamiento del cáncer de mama. Existen dos enfoques quirúrgicos principales:

    • Cirugía conservadora (lumpectomía): Consiste en la extirpación del tumor y un margen de tejido sano circundante, con el objetivo de conservar la mayor parte de la glándula mamaria. Se acompaña habitualmente de radioterapia local para reducir el riesgo de recurrencia en la mama afectada.

    • Mastectomía: Implica la extirpación completa de la mama y, en algunos casos, de los ganglios linfáticos axilares. Puede ser radical o modificada, dependiendo de si se preserva o no la pared torácica y los músculos subyacentes. La mastectomía puede ser unilateral o bilateral en mujeres con alto riesgo genético o antecedentes familiares de cáncer de mama.

    En ciertos pacientes se contempla la reconstrucción inmediata o diferida de la mama, utilizando implantes de silicona o colgajos de tejido autólogo (procedentes de la propia paciente), para restablecer la forma y el volumen mamario.

    Radioterapia: terapia local postquirúrgica

    La radioterapia emplea haces de alta energía (rayos X o partículas) para destruir células tumorales residuales en la mama, la pared torácica o la axila. Se administra después de la cirugía conservadora, y en algunos casos tras mastectomía, especialmente si el tumor superaba cierto tamaño, había márgenes quirúrgicos comprometidos o afectación ganglionar.

    Existen técnicas de irradiación convencional y modalidades más avanzadas, como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) o la braquiterapia en el lecho tumoral. El objetivo es ofrecer dosis altas en las zonas de mayor riesgo, minimizando la exposición de tejidos sanos y reduciendo efectos secundarios.

    Quimioterapia sistémica: combatir células a distancia

    La quimioterapia utiliza fármacos citotóxicos que actúan en todo el organismo para erradicar células cancerosas que puedan haber escapado al sitio primario. Se puede administrar:

    • Neoadyuvante (antes de la cirugía): Con la intención de reducir el tamaño del tumor y facilitar una cirugía conservadora.

    • Adyuvante (después de la cirugía): Para eliminar micrometástasis y disminuir la probabilidad de recaída.

    Los esquemas incluyen antraciclinas, taxanos y agentes como ciclofosfamida o platinos, administrados por vía intravenosa en ciclos programados. La quimioterapia puede producir efectos adversos como náuseas, fatiga, pérdida de cabello y supresión de la médula ósea, los cuales se manejan con medicación de soporte y ajustes de dosis.

    Terapias dirigidas contra dianas moleculares

    Las terapias dirigidas atacan alteraciones específicas presentes en el tumor. Entre las más destacadas:

    • Inhibidores de HER2: Para tumores HER2 positivos (aquellos que sobreexpresan el receptor HER2). Medicamentos como trastuzumab, pertuzumab o lapatinib bloquean el receptor y frenan la proliferación celular.

    • Inhibidores de CDK4/6: Combatientes de la progresión del ciclo celular en cánceres hormonodependientes. Fármacos como palbociclib o ribociclib se combinan con terapia hormonal para mejorar resultados.

    Estas terapias personalizadas permiten atacar con mayor eficacia las características moleculares del cáncer de mama, reduciendo toxicidad en comparación con quimioterapias convencionales.

    Terapia hormonal: modulando las hormonas femeninas

    En tumores con receptores de estrógeno o progesterona positivos, la terapia endocrina es esencial. Sus mecanismos de acción incluyen:

    • Anti–estrógenos (tamoxifeno): Bloquean los receptores de estrógeno en las células tumorales.

    • Inhibidores de la aromatasa (anastrozol, letrozol, exemestano): Reducen la producción de estrógenos en mujeres posmenopáusicas.

    • Ooforectomía o supresión ovárica: En mujeres premenopáusicas, la extirpación de los ovarios o el uso de agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina disminuye la síntesis de estrógeno.

    La terapia hormonal ha demostrado mejorar la supervivencia y prevenir recurrencias en pacientes con cáncer de mama con perfil hormonal positivo.

    Inmunoterapia: reforzando las defensas propias

    La inmunoterapia se basa en estimular el sistema inmunológico para reconocer y destruir células tumorales. Aunque su uso en cáncer de mama aún está en desarrollo, se han aprobado:

    • Inhibidores de puntos de control inmunitarios (pembrolizumab, atezolizumab): Indicados en algunos subtipos agresivos como el cáncer de mama triple negativo metastásico, donde pueden amplificar la respuesta inmune contra el tumor.

    Los ensayos clínicos continúan evaluando combinaciones de inmunoterapia con quimioterapia o terapias dirigidas para ampliar su eficacia y aplicabilidad.

    Cuidado paliativo y manejo de efectos adversos

    Desde el diagnóstico y a lo largo de todo el proceso terapéutico, el apoyo paliativo es fundamental para mejorar la calidad de vida. Este enfoque incluye:

    • Control del dolor: Con analgésicos, bloqueos nerviosos o técnicas intervencionistas.

    • Manejo de síntomas: Como náuseas, fatiga, alteraciones del sueño o problemas emocionales.

    • Asesoría nutricional y fisioterapia: Para mantener la fuerza, reducir la fatiga y favorecer la recuperación funcional.

    • Apoyo psicológico: Que ayuda a afrontar el impacto emocional del diagnóstico y el tratamiento.

    El acompañamiento multidisciplinario —que involucra oncólogos, cirujanos, enfermeras especializadas, nutricionistas, psicólogos y fisioterapeutas— garantiza un abordaje integral que va más allá del control de la enfermedad, enfocándose en el bienestar global de la paciente.

    Los avances en oncología han diversificado las opciones de tratamiento para el cáncer de mama, permitiendo planes terapéuticos cada vez más personalizados y efectivos. La elección de las alternativas más adecuadas depende de múltiples factores, como las características del tumor, la salud general de la mujer y sus preferencias personales. El objetivo último es ofrecer un tratamiento integral que mejore los resultados oncológicos y preserve la calidad de vida.

     

  • ¿Cómo ha evolucionado el tratamiento para cáncer en la última década?

    Durante los últimos diez años, el tratamiento para cáncer ha experimentado una transformación profunda, impulsada por avances científicos, tecnológicos y farmacológicos que han permitido ofrecer terapias más precisas, menos invasivas y con mayores tasas de supervivencia. Esta evolución ha cambiado no solo la forma en que se enfrentan los diferentes tipos de cáncer, sino también la calidad de vida de los pacientes durante y después del tratamiento.

    Avances en la medicina personalizada

    cancer patientsUno de los cambios más significativos en el tratamiento oncológico ha sido la incorporación de la medicina personalizada o de precisión. Este enfoque utiliza pruebas genéticas y moleculares para identificar las alteraciones específicas en el ADN de las células cancerosas. Gracias a estos estudios, los especialistas pueden determinar qué tratamientos serán más eficaces para cada paciente, reduciendo efectos secundarios innecesarios y aumentando las probabilidades de éxito.

    La secuenciación del genoma tumoral ha permitido el desarrollo de terapias dirigidas que bloquean de forma específica las moléculas responsables del crecimiento y la proliferación del cáncer. Medicamentos como los inhibidores de tirosina cinasa o los anticuerpos monoclonales son ejemplos claros de este enfoque innovador.

    Inmunoterapia: una revolución en oncología

    La inmunoterapia se ha posicionado como uno de los avances más prometedores en la lucha contra el cáncer. A diferencia de los tratamientos tradicionales, que actúan directamente sobre las células tumorales, la inmunoterapia estimula el sistema inmunológico del paciente para que reconozca y destruya las células malignas.

    Terapias como los inhibidores de puntos de control inmunitarios (como los bloqueadores de PD-1 y CTLA-4) han demostrado ser eficaces en varios tipos de cáncer, incluidos melanoma, cáncer de pulmón y cáncer de vejiga. Asimismo, el desarrollo de terapias celulares como las CAR-T ha representado un hito importante en el tratamiento de cánceres hematológicos como la leucemia linfoblástica aguda y algunos linfomas.

    Progresos en quimioterapia y radioterapia

    Aunque la quimioterapia y la radioterapia han sido pilares del tratamiento oncológico durante décadas, en los últimos años se han perfeccionado significativamente. La quimioterapia actual se administra con mejores esquemas de dosificación, lo que permite reducir los efectos adversos y aumentar su eficacia. Además, se ha potenciado su uso en combinación con otras terapias, como la inmunoterapia, para lograr un efecto sinérgico.

    En el caso de la radioterapia, la tecnología ha avanzado hacia técnicas más precisas como la radioterapia de intensidad modulada (IMRT) y la radioterapia guiada por imágenes (IGRT), que permiten dirigir la dosis de radiación con mayor exactitud, minimizando el daño al tejido sano circundante.

    La cirugía oncológica mínimamente invasiva

    La cirugía también ha evolucionado considerablemente con la implementación de procedimientos menos invasivos. El uso de la cirugía laparoscópica y robótica ha reducido el trauma quirúrgico, acortado el tiempo de recuperación y disminuido las complicaciones postoperatorias.

    En muchos casos, la cirugía se complementa con tratamientos neoadyuvantes (previos a la intervención) o adyuvantes (posteriores) para mejorar los resultados oncológicos y reducir el riesgo de recurrencia.

    Tratamientos combinados: una estrategia integral

    La tendencia actual en oncología es combinar distintas modalidades terapéuticas para maximizar la eficacia del tratamiento. Por ejemplo, en cáncer de mama, es común la combinación de cirugía, radioterapia, hormonoterapia, quimioterapia y terapias dirigidas. Este enfoque multidisciplinario permite abordar el cáncer desde diferentes frentes, adaptándose a las características individuales del tumor y del paciente.

    La colaboración entre oncólogos médicos, cirujanos oncológicos, radioterapeutas, patólogos y especialistas en genética ha mejorado significativamente el abordaje integral del cáncer, especialmente en centros especializados.

    Inteligencia artificial y tecnologías emergentes

    El uso de inteligencia artificial (IA) ha comenzado a tener un impacto tangible en el tratamiento para cáncer. Algoritmos avanzados permiten analizar grandes volúmenes de datos clínicos y genómicos para apoyar la toma de decisiones médicas. Además, la IA facilita el desarrollo de nuevos medicamentos mediante simulaciones y modelado computacional, acelerando el descubrimiento de tratamientos innovadores.

    Otras tecnologías emergentes, como la biopsia líquida, están revolucionando la forma en que se detecta y monitorea el cáncer. Este tipo de prueba permite identificar fragmentos de ADN tumoral en la sangre del paciente, lo cual es menos invasivo que una biopsia tradicional y permite un seguimiento continuo de la evolución del tumor y la respuesta al tratamiento.

    Mejoras en el acompañamiento y calidad de vida

    Además de los avances terapéuticos, la última década ha mostrado un cambio notable en la forma en que se cuida al paciente con cáncer. Se ha puesto mayor énfasis en el manejo de síntomas, el apoyo psicológico, la nutrición oncológica y la rehabilitación física, lo que ha contribuido a mejorar la calidad de vida durante todo el proceso.

    Programas de cuidados paliativos integrados desde fases tempranas del tratamiento han demostrado aumentar la supervivencia y el bienestar de los pacientes, incluso en los casos en los que el cáncer no es curable.

    La importancia de la detección temprana

    Si bien el tratamiento para cáncer ha evolucionado de manera impresionante, su eficacia sigue estando profundamente ligada a la detección precoz. El desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico, como la mamografía 3D, la colonoscopia virtual y los análisis moleculares, ha permitido identificar algunos tipos de cáncer en etapas iniciales, cuando las probabilidades de curación son más altas.

    Esta evolución también ha fomentado campañas de concientización y programas de tamizaje que invitan a la población a realizarse chequeos periódicos, sobre todo en personas con factores de riesgo genético o antecedentes familiares.

     

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